El teléfono que nunca para (y el que nunca coges)
Tu recepcionista pasa la mitad del día respondiendo las mismas preguntas: «¿Aceptáis mi seguro?», «¿Tenéis hueco el jueves?», «¿Cuánto cuesta la primera visita?». Y cuando está ocupada, el paciente nuevo cuelga… y llama a la competencia.
